Lo esencial, su juego

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“Está enjugazado” “No hace más que jugar”

¡Claro! ¡Está haciendo lo esencial!

Siento experiencias carentes de juego. Sin juzgar, quizá el juego no haya sido facilitado, quizá haya habido una parte de la infancia con pocas posibilidades para jugar.

Percibo ideas que lo empobrecen. Ideas de que para aprender hay que sentarse a hacer otro tipo de tareas, ideas de que el juego es “pasar el rato” o juego solo reservado para momentos de tiempo libre, ese tiempo que casi ya no existe, con una infancia sobrecargada de quehaceres sin tiempo para jugar.

Siempre sin juzgar, seguramente es lo que han vivido muchas personas, es lo que conocen y es lo que transmiten desde su buen hacer. Quizá el día a día tampoco nos lo ponga fácil…

Jugar “no es suficiente”.

Sí, jugar es suficiente para la infancia. Es su impulso innato.

¡Niños y niñas estarían siempre jugando! ¡Cuánto les aporta el juego!

  • Es para ellos una función vital que, a menudo, priorizan por encima de otras necesidades.
  • Les permite ser y estar, sin más pretensiones, sin expectativas y sin juicios. Con el juego los niños y niñas se encuentran y se desencuentran para reconectar una y otra vez consigo mismos.
  • Es su lenguaje. Les permite expresar, comunicar todo lo que son, todo lo que sienten. Es reconocimiento y sostén de todas sus emociones, de su dignidad como ser único.
  • A su vez, les emociona. Esta emoción le lleva a estar en un estado permanente de curiosidad, de descubrimiento de las cosas, de los otros, del mundo. El juego les permite asombrase una y otra vez.
  • Los niños se viven así mismos, se viven con los demás. Van adquiriendo de esta manera el sentimiento de pertenencia, de cooperación y de vida en colectividad dentro de la individualidad de cada ser.
  • Es la expresión de todas sus posibilidades más allá de sus límites, el juego despliega el genio que cada niño y niña lleva dentro.

“El niño no diferencia entre el juego, el aprendizaje y la vida”

andré stern

“Los niños no juegan porque aprenden, aprenden porque juegan”

Jean Piaget

Os invito a leer el libro Jugar, de André Stern, donde conoceréis muchos aspectos más sobre el juego, desde su experiencia, la de un niño que jamás fue a la escuela, al que el juego le aportó todos los aprendizajes de la vida.

¡A mí me ha cautivado!

Podéis leer también Jugar para una infancia resiliente   

Y si tenéis más curiosidad por este tema, no dejéis de ver, Imagine Elephants, un proyecto basado en el juego que trata de darle valor. Un reportaje donde diferentes profesionales de la educación, de la psicología, de la pedagogía, etc, nos cuentan sus experiencias con el juego y su particular forma de entenderlo.

¡Muy enriquecedor!

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