Jugar con telas: una experiencia de envoltura, calma y armonía.

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Las telas son materiales abiertos y, por tanto, presentan un sinfín de posibilidades. Son un material bello, que crea belleza por sí mismo.

Los diferentes colores, texturas , tamaños y pesos transmiten gran información a nivel sensorial. Su ligereza las hace de fácil manipulación y están abiertas múltiples acciones con las manos que ayudan a desarrollar la psicomotricidad fina y la coordinación óculo manual (meter, sacar, colgar, tender,…).

Las telas tienen un gran poder de transformación. A través de ellas, se transforma el espacio, se transforman sus identidades, se exploran los límites corporales y también los límites espaciales.

Aportan calidez, envoltura, recogimiento, protección y permiten revivir situaciones de cuidado.

Al interaccionar con ellas, crean un estado de calma, de  tranquilidad, de placer y bienestar, que posibilitan  vivir el juego desde una intensidad armónica.

Jugar con telas permite una interacción muy rica; les aporta seguridad y confianza para relacionarse de manera más íntima con ellos mismos, con los demás y con el espacio.

Las telas hacen que fluya la comunicación a través del propio cuerpo y que la interacción con los otros sea más cercana, dando paso a la cooperación (yo te tapo, tú me envuelves, nos disfrazamos juntos,…).  

Son un canal para la expresión de emociones. En ellas, los niños y niñas pueden confiar y depositar todo lo que están sintiendo. 

Fuente de creatividad, permiten crear refugios, cabañas y estructuras efímeras desarrollando la imaginación, la fantasía y el juego simbólico.

Durante la sesión, pudimos ser testigos de esa calma y de un juego fluido que fue evolucionando desde lo colectivo a una experiencia muy personal. 

Un juego que se prolongó por más de 2 horas, incorporando nuevas acciones y añadiendo elementos: tendido, envoltura, disfraces, vestir a los muñecos y conversaciones calmadas.

La luz del retroproyector lo inundó todo de esa calidez tan particular. Les invitó a observar sus propias sombras y las de sus creaciones; a explorar colores y el efecto de las texturas desde otra perspectiva. Sin duda, una experiencia de conexión y armonía, con un fuerte sentido estético.

 

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